La formación de los recuerdos depende de las sinapsis; es decir, de la comunicación entre las neuronas”. Cualquier estímulo que recibas del medio ambiente (una noticia, un color, un aroma…) provoca el disparo de una neurona. Este aviso puede ser rápido o lento. Cuánto más rápido, mayor es la descarga eléctrica y así mayor es la probabilidad  de que se dispare una neurona vecina ( de que le afecte también). ¿Qué sucede? Que una vez que una neurona colindante se dispara se produce un cambio físico que la deja más sensible a una nueva estimulación  que proceda de la misma neurona que antes la impactó. Si ésta se activa de nuevo, tendrá mayores probabilidades de dispararse y esto hará que la segunda se haga más receptiva, y así sucesivamente. Con el tiempo, los disparos repetidos reúnen a las neuronas entre sí, es decir, ante la activación de una, se activan también todas las que antes se han relacionado con ella. ¿Un ejemplo?

Cuando te visita tu amiga y trae una tarta, las neuronas que registran los estímulos que recibes conectan con otras que antes se han ocupado de almacenar lo que sientes por tu amiga y lo que sabes sobre su forma de cocinar o sus tartas. De este modo, se van creando y modificando las redes neuronales donde se inscriben los recuerdos.

Pues bien, los ejercicios que se van a realizar en nuestro TALLER DE PSICOLOGIA POSITIVA 2017, te ayudarán a desarrollarlas más. Por lo tanto ayudarán a mejorar tu memoria.

 

“!!!Reta a tu mente y saca músculo a tus neuronas sin moverte de la silla!!!”

 

Y RECUERDA…

Sigue aprendiendo. Es importante continuar estimulando tu cerebro. Hay estudios que demuestran que quienes estudian, leen, o ejercitan su cerebro por un período de tiempo más prolongado, preservan sus funciones mentales y tienen menos posibilidades de desarrollar demencia en el futuro.

Mantente activo socialmente. Los beneficios de interactuar con otras personas en vez de preferir el aislamiento son varios. Conversar no solo expone a la persona a nueva información, también hace que enmarque sus pensamientos de una forma diferente. Igualmente, permite recibir apoyo en situaciones particularmente difíciles, disminuyendo los efectos negativos que el estrés ocasiona en el cerebro.

Haz algún ejercicio físico, es suficiente con caminar diariamente, obligate a subir las escaleras si puedes. La actividad física ayuda de múltiples formas. Una es que retrasa el proceso de empequeñecimiento del cerebro que se produce con el paso de los años,  otra es que puede incrementar el tamaño del hipocampo, una estructura  del cerebro muy importante para la memoria. También es bueno porque ayuda a otras partes del cuerpo a funcionar bien, como por ejemplo a mantener un sistema cardiovascular saludable, lo que garantiza un flujo de sangre oxigenada al cerebro.

Procurate un buen descanso nocturno. El momento de irte a dormir debes asociarlo a un momento placentero del día, por fin vas a descansar…si te obsesionas pensando en que no vas a dormir, seguramente tardarás mucho más tiempo en conseguirlo porque te costará entrar en estado de relajación. No duermas durante el día lo que no has dormido por la noche. Aguanta despierto hasta que llegue la noche siguiente. Enseña y prepara a tu cuerpo para que descanse por las noches, mándale ese mensaje durante todo el día: “ No puedes descansar hasta que no se haga de noche”. Dormir es entrar en un estado de relajación máxima. Premia a tu cuerpo cuando esté cansado y agotado, cuando ya no pueda más…y quiera dormir…entonces dejalé. ¡SOLO POR LA NOCHE!.