ATENCIÓN PSICOLÓGICA

¿POR QUÉ TENGO FIBROMIALGIA?


Quisiera transmitir en primer lugar que las conclusiones o valoraciones que se efectúan son extraídas sólo de una experiencia clínica,  al margen de toda literatura, artículos de información, opinión, divulgativos, médicos etc. Por lo tanto agradecería que si alguna de las personas afectadas considera que intervendría alguna otra variable en el desencadenamiento de la enfermedad, no contemplada aquí, aportara su información para un mayor conocimiento de todos sobre el tema que  nos ocupa. También quiero informar que este texto es el contenido de la charla que programamos en ASAFA el 17 de mayo, a la que acudieron bastantes personas y a las cuales prometí que subiría integro a la pag web.

Después de haber mantenido contacto directo y continuado durante un año con personas afectadas de Fibromialgia y encefalomielitis miálgica, como se denomina en la actualidad el SFC, sin pretender llegar a la conclusión que supondría un trabajo de investigación con  una evidencia ciéntífica, sí podemos afirmar desde nuestra experiencia que hay ciertas variables o factores que recurrentemente se presentan en consulta y que por lo tanto podríamos considerar que estarían entre las causas  que hacen que se pueda desencadenar la enfermedad o suscitar su origen.

Partimos de la base de que la presencia de cada una de estas variables que ahora vamos a desglosar no significa que necesariamente se contraiga la enfermedad; lo que nos indica sólo es, que cuantas más se den, parece ser que hay más probabilidad de padecer los síntomas, y que por otra parte con solo la presencia de una de ellas pueden llegar a darse. Vamos a pasar a enumerarlas.

En primer lugar se observa una susceptibilidad biológica, esto implica que en el árbol genealógico o genograma de la persona en cuestión hay alguno  o algunos antecedentes biológicos del mismo orden o que entroncan de alguna manera con esta afectación, es decir, que hay presencia de los mismos síntomas: dolores, cansancio, fatiga  y/o afectación en el aparato musculoesquelético de dolencias crónicas como la artrosis, la artritis, osteoporosis, reuma, ciática, cervicalias, lumbalgias, discopatías etc.

En algunos casos hubo un diagnóstico en su día pero en otros éste nunca se llevó a ca bo, no obstante las personas recuerdan haber observado dolores y cansancio extremo con episodios de postración en cama durante largo tiempo en algún familiar o bien se lo han referido los miembros de su familia más allegados. Cuando no hubo un diagnóstico estas personas podían ser juzgadas por su entorno como vagas, poco trabajadoras o irresponsables. Se observa una gran relación en primera línea de parentesco, abuelos, padres, hijos y en mujeres más que en hombres, aunque como ya se ha dicho, no siempre necesariamente, sino que hay más probabilidad.

En segundo lugar se observa una trayectoria vital difícil, con algunas carencias afectivas que han impedido realizar un apego seguro con las figuras de referencia parentales, ya sea materna, paterna, o ambas. Ello ha podido implicar más tarde dificultades en las relaciones personales, familiares  y/o sentimentales.

Vivencias infantiles, preadolescentes y adolescentes que indican una  exposición a  modelos familiares inadecuados, ( puede haber habido violencia doméstica, violencia de género, conductas adictivas y trastornos mentales en alguna o ambas de las figuras de referencia parentales, también se observa una inducción al trabajo duro y a la asunción de responsabilidades familiares a edades excesivamente tempranas. En muchos casos se da un cúmulo de circunstancias que en la actualidad se podría afirmar sin temor a equivocarnos que las personas en cuestión pudieran haber sido objeto de algún tipo de desprotección parental.

No obstante, como en la variable anterior la presencia de ésta por sí misma no indica necesariamente que deba presentarse la enfermedad, pero sí que unida a las otras, incrementa su probabilidad de aparición.

En tercer lugar se observa algún desencadenante o acontecimiento traumático en la trayectoria vital de la persona que marca un  punto de inflexión en su vida. Puede haber sido un accidente laboral, accidente de tráfico, una operación con resultado final no satisfactorio, un parto extremadamente complicado, ruptura sentimental y/o divorcio traumático, un estrés laboral alargado en el tiempo, un acoso laboral alargado en el tiempo, un cuidado permanente de un familiar alargado en el tiempo, la pérdida de un ser querido de forma inesperada y traumática con posterior y radical cambio de vida.

El acontecimiento en sí puede ser claramente identificado por la persona y asociado con bastante facilidad al origen de los síntomas. Estos pueden haber sido detectados con anterioridad pero en un nivel muy inferior a los sufridos después del acontecimiento traumático que supuestamente desencadenó el proceso de la enfermedad.

Como en el resto de las variables, la presencia por sí misma de ésta no implica necesariamente que se deba dar el origen de la enfermedad, pero sí que incrementa su probabilidad de aparición unida a otras.

En cuarto lugar debemos hablar del perfil de personalidad de los afectados. De forma invariable todos ellos se perciben así mismos antes de sufrir la enfermedad como personas con gran actividad, capacidad de esfuerzo y para realizar muchas cosas, responsabilidad, afán de consecución del logro, necesidad de demostrarse así mismos y a los demás que son válidos, exigentes consigo mismos, muy trabajadores y comprometidos con el trabajo, excediéndose en muchas ocasiones en lo que se espera de ellos tanto a nivel laboral como familiar, gran sensibilidad y preocupación por los demás.

Algunas reflexiones:

  • La primera variable, puede suscitar la enfermedad por sí misma, sin que se den  otras, aunque como insisto, no necesariamente. Por ejemplo hermanas cuya familia de origen es la misma, ¿Por qué una puede contraer  la enfermedad y otras no?. Habría que investigar si en la que la contrae se dan algunas de las otras variables mencionadas, por ejemplo un perfil personal específico,  vivencias infantiles diferentes a sus hermanas, trayectoria…seguramente habrá algo que las diferencie.
  • La segunda variable, parece ser que hace que se den en la persona problemas emocionales que agravan los síntomas y su evolución.
  • La tercera variable suele aparecer casi siempre. Cuando no se da es porque está presente la primera y/o alguna de las otras tres variables
  • La cuarta variable se da invariablemente. Todas las personas se describen así mismas como muy activas y trabajadoras, hasta que algo se empezó a romper dentro de ellas, hay un antes y un después.
  • Cuantas más variables intervienen parece ser que es peor el proceso o evolución de la enfermedad, pero como siempre, no es necesariamente así en todos los casos.
  • Para finalizar me gustaría recordar que todas las valoraciones que se han efectuado son fruto del trabajo realizado con una muestra pequeña y específica, en relación con el grueso de personas afectadas que por ejemplo habría en las ciudades de Zaragoza y Huesca.
  • Debo insistir en que sólo nos hemos detenido en analizar las posibles causas, factores o variables que podrían estar interviniendo en el origen de la enfermedad, sin entrar en ninguna otra consideración.
  • Y por ultimo solo me queda, por un lado, dar las gracias a mis pacientes, sin los cuales estas valoraciones no hubieran sido posibles. Ellos me enseñan día tras día y posibilitan que pueda seguir aprendiendo.