ATENCIÓN PSICOLÓGICA

PERSONAS SUSCEPTIBLES, CON EL (YO) DE CRISTAL


¿Eres de l@s que te alteras ante cualquier comentario?, ¿Piensas que eres objeto de críticas constantes y necesitas siempre ser el centro de atención?, tal vez pertenezcas a ese grupo de personas que tiene un ego muy frágil, un ego de “Cristal”.

Las personas extremadamente susceptibles siempre están atentas a lo que se dice de ellas y  una opinión adversa puede romper su precario equilibrio.

En la relación con personas de estas características se suele ir con cuidado para no enfadarles o que no se sientan ofendidas. Se les trata como si fueran de cristal, pero lo que tienen de cristal es su psiquismo, y en especial su YO, que es muy débil y muy frágil, por lo que tienen una necesidad continua de reconocimiento externo.

La persona susceptible es muy severa consigo misma. Para contrarrestar su baja autoestima se coloca en el centro de las miradas de los demás. Aunque le encantan los halagos, nunca se los cree tanto como las críticas. Su mundo emocional se desborda con facilidad y cualquier comentario u objeción de otro puede enlazarse con ideas inconscientes cercanas al umbral de su conciencia. Tiende a pensar que los otros le menosprecian  o quieren  hacerle daño. La herida que la persona susceptible tiene y permanece sin cicatrizar, procede del pasado, por eso es tan fácil ofenderle.

Suele exagerar lo que se le ha dicho o hecho, e interpreta las opiniones como ataques personales. Expresará el daño recibido, se enfadará, buscará aliados que le apoyen o se encerrará en sí misma, pero manifestando de alguna forma que ha sido molestada. Su postura delata que ha recibido pasivamente una ofensa de otro y que por lo tanto, es la víctima.

Los susceptibles no aceptan sus impulsos agresivos y culpan al otro de su irritabilidad, siempre se colocan en el rol de víctima.  Se comportan como un niño que ha sido bueno, pero al que sin embargo, tratan mal. Los otros son injustos con él y le castigan.

Si detectas a tu alrededor alguna persona con este perfil, que puedes hacer para evitar conflictos?

La relación con personas con estas características es difícil, se gasta energía en deshacer los malentendidos que provoca su sensibilidad. Conviene por lo tanto:

Elogiarla cuando alcance un éxito, así podrá sentir esa valoración  que tanto necesita y le ayudaremos a contrarrestar un poco su baja autoestima.

Si merece una crítica es mejor hacerla. Si la silenciamos imaginará un reproche mucho peor que el que estábamos dispuestos  a llevar a cabo.

Si pertenece a nuestro entorno más cercano podemos animarla a reflexionar sobre lo que le hace sufrir, y que se pregunte por qué le afecta tanto la opinión ajena.

Proponle que cuando algo le siente mal, se de un tiempo para pensar que quizá fue un malentendido, y que no pretendías dañarle. Lo mejor que puedes hacer es hablar de ello, y también escucharla.

Veamos un ejemplo donde se puede desarrollar una personalidad con rasgos acentuados de susceptibilidad:

Familia donde no se tolera el error y tampoco se felicita cuando se obtienen logros o se hacen muy bien las cosas, porque se considera que es lo normal o una obligación. El padre es un profesional mediocre que ha puesto mucho empeño en que sus hijos alcancen el éxito que él no ha conseguido.

Hay probabilidad de que alguno de estos hijos desarrolle estas características en mayor o menor grado. Este hijo percibe cualquier objeción a su capacidad intelectual como si no fuera digno de pertenecer a su familia. En realidad no se siente querido tal y como es, se siente examinado por un padre que no ha sabido aceptar sus limitaciones y ha utilizado a este hijo para compensar sus carencias.

Espero haberte  ayudado a revisar tu posible susceptibilidad, a detectar las personas que pueden presentar estas características y saberlas tratar, comprender donde está el origen o cuáles son las posibles causas de ello.

¡!!HASTA PRONTO!!!